
Es el boceto para cuadro que nunca lo fue, o bien, una ilustración que nunca pasó al plano de terminación que deseaba. Los motivos fueron varios: era parte de una serie de ilustraciones caricaturescas de personajes emparentados con algún fenómeno social, pero por escasez de dinero en su momento, confianza en que el proyecto podría llegar a buen puerto y sobre todo, porque el corazón marginal a veces dicta seguir una conducta marginal fundamentalista, no propsperó y quedó desnuda, a pesar de que vuelva a ver la imagen y en cierta forma, logra un cometido en crudo.
Fernando Ghersini